LOS AMBIENTES CATÓLICOS JUVENILES EN TIEMPOS DE LA
REVOLUCIÓN
PRIMERA ENTREGA
INTRODUCCIÓN
UNA IGLESIA RENOVADA, VIVA Y COMPROMETIDA CON SU MISIÓN EN LOS
ANTECEDENTES, DESARROLLO Y CULMEN DEL MOVIMIENTO REVOLUCIONARIO EN MÉXICO.
1. ¿Por qué
escribir acerca del este tema?
¿Es válido
afirmar que la iglesia católica dio un gran aporte a la conformación del estado
mexicano por medio de su labor en el transcurso del movimiento revolucionario?,
más aún, ¿se puede asegurar que los jóvenes católicos de esa época gracias a su
testimonio lograron determinar en mucho la realidad de nuestra nación en el
siglo XX?, son cuestiones que pretendo validar y sustentar con este trabajo,
pero para poder entender lo que pasó en ese tiempo es necesario comprender en
primer lugar la vocación que ha querido darle Dios a nuestra nación y cómo con
su infinita sabiduría ha escrito a través de nuestra historia algunas veces en
renglones de oro y pétalos de rosa por la forma cariñosa en que ha manifestado
su amor, otras con la fortaleza del hierro por la firmeza, perseverancia y amor
de sus evangelizadores, hasta llegar a letras escritas con sangre bendita
convertida en reliquias de sus mártires y santos que dieron su vida para que
tengamos el México del que gozamos actualmente.
La historia de
la Iglesia nunca ha dejado de ser trágica, eso es porque el mismo testimonio de
Cristo fue trágico, pero también el desenlace de su testimonio de resurrección
y ascensión está lleno de Gloria cuando “iba subiendo al cielo” (Lc. 24,51), y
parece ser que Dios Nuestro Señor ha querido que nuestra patria escriba su
historia con la misma dinámica porque el estudio de lo sucedido durante cinco
siglos que esta tierra tiene de conocer a Cristo tiene una pedagogía
evangelizadora.
Este documento
está escrito con pasión y energía pues considero que de otra manera no se puede
entender a los jóvenes y porque precisamente es difícil comprender nuestra
historia sin el amor y el arrojo que los jóvenes han manifestado en los
diferentes episodios que ha vivido nuestra nación, la Iglesia Católica en
México como instrumento de la voluntad de nuestro Señor Jesucristo: “Id,
pues a todas las gentes, bautizándolas
en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo” (Mt. 28,19) ha trabajado
intensamente para formar las conciencias de las personas que conformamos esta
nación y esto ha sido un motor que nos impulsa a los católicos a colaborar en
la defensa de la dignidad del ser humano, en mucho se ha contribuido a ello sin
dejar de mencionar que aún queda mucho por realizar y que el reto actual más
importante es permanecer fieles, si conocemos y damos a conocer los testimonios
de muchos católicos que ya han aportado a nuestra historia su legado,
seguramente el Espíritu Santo nos bendecirá con abundantes vocaciones laicas,
misioneras y sacerdotales que fortalezcan la respuesta que debemos dar a Dios
en la vocación que nuestra nación tiene en el mundo actual.
Se dice que la
historia la escriben los ganadores de los conflictos sociales y es verdad, pero
esto no supone una imposibilidad de la sociedad para conocer la verdad, todo
esto no significa en automático que los ganadores de los conflictos escribirán
la historia a su conveniencia, pero nunca será ocioso hacer un estudio más
profundo para mejorar nuestra opinión de los hechos pasados, además por muy
veraz que sea el historiador siempre existirá margen de error, de tal manera
que ante esta realidad siempre es conveniente estudiar de propia cuenta a
autores variados para formar un criterio personal que será bueno y certero en
la misma medida de la cantidad de estudio que invirtamos personalmente, si
tomamos en cuenta los bajos niveles de lectura que tenemos en México que en
promedio son equivalentes a un volumen por año y esto sin tomar en cuenta la
calidad de la lectura que se hace, me atrevería a decir como en el evangelio
que “la mies es mucha” en miras de que el común de los mexicanos tengamos un
criterio histórico cercano a la verdad.
Y a estas
circunstancias se debe enfrentar cualquier persona que pretenda escribir algo
de los hechos pasados en México, la historia que oficialmente se nos presenta
se escribe bajo la definición de un estado “laico”, no es objetivo de este
trabajo dilucidar si esa historia es verdadera o falsa, o si es bueno o no el
estado laico, pero es importante mencionar el paradigma bajo el cual se escribe
la historia oficial para poder interpretarla como tal, ya que los cristianos
debemos ver la historia como la serie de hechos que se suceden a través del
tiempo en donde se da la lucha entre el bien y el mal, que esta lucha se
manifiesta en la vida del ser humano y la sociedad, y en donde el promotor del
mal es el demonio y el del bien es Dios, y en donde los cristianos trabajamos
bajo la consigna y mandato de Cristo Jesús de evangelizar a todas las gentes
bajo la promesa de que a pesar de las dificultades Él reinará al final de los
tiempos.
En este mismo orden
de ideas la historia que se nos presenta oficialmente da muy pocas luces de la
participación de los cristianos en la historia de México y si nos enfocamos en
la época revolucionaria pareciera que los católicos y en particular los jóvenes
católicos no tienen una participación trascendente, en mi opinión esto es un
error y clarificar esto y dar luces en este sentido es mi objetivo.
Continuara.......
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