Pocas veces en la historia de la humanidad se genera la combinación de fuerzas y condiciones que desembocan en una transformación positiva a gran escala de la realidad social, cuando esto sucede resulta en un hito histórico.
Podemos analizar los hechos y encontraremos
esos momentos de la humanidad en donde si el resultado se hubiese dado en otro
sentido el mundo como lo conocemos sería uno muy diferente. Estos hitos históricamente
no son muchos, pero también podemos encontrar condiciones en donde observamos
que se reúnen una serie de fuerzas que parece que resultaran en un hito, pero
que cuando parecía que se podía desencadenar una transformación benévola, falto
un último esfuerzo o una condición que culminara lo que parecía inminente.
Algunas naciones y pueblos pueden gloriarse
de haber sabido identificar el momento en que debían comprometerse con esa
fuerza y que al mismo tiempo que identificarla hicieron lo necesario para
concretarla y de esta manera lograron mejorar sus condiciones de vida social.
Transformaciones en la manera de
pensar, en la manera de actuar, en la manera de asumir las dificultades, en la
manera como se vive, son el resultado de estos hitos que tienen como
ingrediente común e insustituible la confianza en que se puede vivir mejor.
Esa confianza debe multiplicarse,
ya que mientras más personas de esa sociedad tengan convicción en la
posibilidad de mejorar, es mucho más probable y más fácil que se logre una
transformación social.
Estamos por recibir en Michoacán
la visita de S.S. el Papa Francisco, nuestro estado es verdad ha pasado por
muchas dificultades, pero ante el acontecimiento encuentro elementos que me
hacen pensar de manera muy positiva.
Se enlistaron más de 25,000.00
voluntarios solo para la organización de las vallas papales, digo VOLUNTARIOS,
porque eso son, ellos no esperan recibir ninguna prebenda a cambio más que el
deseo de prestar un servicio a la persona del papa, están dispuestos a donar
una jornada de 15 horas continuas de permanencia en vallas, esto sin tomar en
cuenta tiempos de capacitación y traslado, además del gasto económico que ello
considera, creo yo, todos ellos personas positivas que tienen la convicción de
que se pueden mejorar las cosas, y esto lo digo con seguridad porque le van a
prestar el servicio al papa Francisco, se puede decir que son sus fans, Fans de
Francisco. fans de un promotor de esperanza.
¿Cuánta gente y esfuerzo se ha
requerido para la organización de los eventos que se realizarán el día 16 de
febrero en la ciudad de Morelia? Seguramente muchísimos más de los 25000 citados
para las vallas, la persona del papa y en particular la del papa Francisco han
generado un efecto multiplicador en el estado, se espera al menos un millón de
visitantes, en un solo día se multiplicará 1.5 veces más la población de la
ciudad.
Creo que hay un efecto
multiplicador que origino la nación mexicana, la aparición de la Virgen de
Guadalupe en el Tepeyac multiplico la creencia de que se puede estar mejor, el
ciervo de Dios Vasco de Quiroga con su obra en la fundación de Michoacán y sus
pueblos hospital multiplico esa misma convicción, ¿no es acaso ahora la
oportunidad de darse la oportunidad de creer que podemos mejorar?
Confluencia de fuerzas se pueden
dar muchas, pero hitos históricos de transformación son pocos, tenemos en
Michoacán una oportunidad histórica que difícilmente se volverá a repetir, ¿no
es ahora cuando deberíamos escudriñar en nuestros sueños juveniles y rescatar
el deseo y convicción de mejorar?
Creo que es el momento, y pienso
que la fuerza clave para lograr esa transformación, el vector que sin él solo
se recordara el hecho como una oportunidad perdida, es sin duda el despertar de
participación de los michoacanos, sacudiéndonos paternalismos y tomando el toro
por los cuernos asumiendo la responsabilidad que nos corresponde a cada uno,
dificultades son muchas, pero son muchas, muchas más las cosas buenas, solo es
necesario que seamos portadores de ese efecto expansivo decidido e
irrenunciable.
Llego la hora de Michoacán, el
reto está sobre la mesa, solo es necesario escuchar el mensaje y actuar en
consecuencia, el papa Francisco es un gran promotor de la convicción de transformación
personal y social de nuestro mundo.
Michoacanos, la historia nos está invitando y retando a asumir la convicción, solo falta nuestra respuesta que según veo por los números
es muy positiva, seguramente será completa, si es así, nos pareceremos al niño José Sánchez del Rio, orgullosamente michoacano y próximo
a canonizar, quien nunca renuncio a su convicción y que para nosotros debe ser
una inspiración ya que con su testimonio logro transformar la realidad a la que
se enfrentaba, asumamos la herencia que nos dejo.
¡Viva el Papa Francisco!
