viernes, 21 de septiembre de 2012

La esperanza y la sociedad.



Cualquier ser humano en algún momento de su vida ha sentido angustia o inseguridad por el futuro, es decir, tener miedo porque el futuro nos presenta una posible realidad pesimista, negativa o incluso desastrosa.

Recuerdo que cuando era niño y estaba en tercero de primaria los maestros y directores de la escuela organizaron visitas de profesionistas para que nos hablaran de lo que debíamos hacer para triunfar en la vida, no recuerdo todo lo que comentó el profesionista que nos visitó, pero si de dos cosas, una que de los 50 niños que estábamos en ese salón solamente 2 llegaríamos a ser profesionistas con una carrera universitaria terminada, esto según las estadísticas de ese momento, con tristeza veo que las estadísticas no han cambiado mucho desde entonces, otra cosa que nos comento y que me causo una gran angustia fue que nos dijo que tarde o temprano tendríamos que valernos por nosotros mismos, que ya no gozaríamos del apoyo que recibíamos de nuestros padres y que si no trabajábamos y éramos exitosos en ese futuro sufriríamos mucho.

Para mi a esa edad era muy angustioso pensar que podía fracasar en la vida y que si ese fuera el caso no tendría ni para comer, apunto que fue muy duro para mi, ya que por mi corta edad no tenia el criterio suficiente para darme cuenta que ese panorama solo era una posibilidad, que el destino uno lo escribe con la actitud y trabajo que empeña en cada momento.

No se exactamente cuantos de mis compañeros finalmente logramos tener una carrera universitaria, pero al menos sé de tres de nosotros que logramos ese objetivo, yo tengo confianza en que fuimos mas de tres los que llegamos a esa meta, pero no lo puedo asegurar porque he perdido la pista de la mayoría de mis compañeros.

Debo admitir que aunque me causo mucha angustia darme cuenta de la “cruel realidad” nunca deje de creer en que podía lograrlo si me esforzaba al máximo y debo decir que para lograr el objetivo lo único que necesite es nunca vencerme, es verdad que padecí dificultades muy complicadas, pero nunca deje de luchar y siempre que había al menos una pequeña posibilidad de lograr el objetivo seguía luchando para alcanzarlo, eso se lo debo a mis padres que me enseñaron con su ejemplo a trabajar y a no darme por vencido ante las adversidades.

Y ahora me pregunto que hubiera pasado si no hubiera tenido esa actitud, por su puesto que como todo ser humano tenia y tengo ambiciones que deseo alcanzar, pero si yo hubiera cambiado mi actitud de lucha por otra que me facilitara obtener esos objetivos de una manera mucho mas sencilla creo que el resultado es que yo hubiera terminado como delincuente, ladrón, secuestrador, narcotraficante o llámenle como quieran, pero creo que hubiera terminado como tal.

Ahora que soy adulto me doy cuenta que lo que nunca perdí en realidad fue la ESPERANZA, a pesar de en ciertos momentos ver el horizonte muy negro siempre confié en que las cosas podían ir mejor.

En términos particulares eso es lo que pienso que hubiera pasado, pero en términos sociales ¿Es posible que también como sociedad perdamos la esperanza?, considero que si y creo que en ciertos casos la hemos perdido y los resultados son verdaderamente nefastos, ¿En que casos concretos pienso que como sociedad hemos perdido la esperanza? en los siguientes:

·    EL NARCOTRAFICO que tenemos en nuestro país no es mas que el fruto de la perdida de la esperanza, gentes que tal vez tuvieron dificultades muy serias de niños o jóvenes y que no tuvieron la confianza suficiente en que el futuro podía ser mejor y que finalmente se dejaron vencer ante el reflejo del dinero fácil, no juzgo a las personas, ya que seguramente tuvieron dificultades que ni siquiera podemos imaginar, pero tampoco niego que lo que perdieron fue la esperanza.

·        EL ABORTO en todas sus modalidades, no puedo entender como una madre o unos padres consideren que el mundo esta tan mal que es mejor que un ser nuevo no nazca y le quitan la oportunidad a una persona que tal vez estuviera destinada a hacer un bien muy grande por otras personas, porque aclaro que estoy convencido de que todos los seres humanos estamos en este mundo para hacer un bien y que ese bien si no lo hacemos nosotros nadie mas lo hará, de esta manera cada vez que se realiza un aborto se coarta la posibilidad de obtener un bien de esa persona que esta en formación dentro del vientre de una madre.

·        EL SUICIDIO, qué reflejo más claro de lo que significa perder la esperanza, personas que consideran que ya no hay ninguna posibilidad de recomponer su vida y deciden acabar con ella, debo decir que siempre hay esperanza, el problema es que nosotros lo perdemos de vista y es cuando cometemos este auto crimen.

·    LA INFIDELIDAD MATRIMONIAL si perdemos la convicción de que nuestro matrimonio significa el éxito o el fracaso mas grande de nuestras vidas y consideramos que los problemas pequeños o grandes que tenemos con nuestras esposas o esposos son insuperables, entonces nos rendimos y perdemos la esperanza y empezamos a buscar donde llenar ese vacío, esto también es reflejo de la perdida de la esperanza, imaginen ustedes en que grado los hijos de un matrimonio donde hay infidelidad pueden perder su propia esperanza al darse cuenta de la realidad que viven su padres y las consecuencias que esto puede traer para la sociedad.

       EL NO CUMPLIMIENTO DE LA LEY claro esta que para muchos de nosotros puede ser que nos parezca que muchas leyes son injustas, pero dejando esas leyes de lado cuando la sociedad pierde la esperanza en el cumplimiento de la ley cae en el desorden con consecuencias muy graves para toda la sociedad en su conjunto y pensemos desde accidentes viales hasta conflictos por no respetar la propiedad privada.

Por su puesto que hay muchos ejemplos más, pero no quiero acabarme el espacio sin mencionar los frutos de la esperanza:
  • NUEVAS EMPRESAS, quien es empresario sabe que emprender un negocio sin esperanza es condenarlo al fracaso, ¿Qué negocio o empresa tiene por seguro que en el futuro tendrá clientes que consuman sus productos y servicios? Ninguno, pero el seguir adelante solo puede ser fruto de la esperanza, con las consecuencias positivas que conlleva en riqueza material y humana que se genera en las empresas.
  • ORDEN que se genera cuando todos reconocemos que hay un derecho positivo que nos permite tener buenas relaciones con nuestros semejantes.
  • INVERSIÓN, las crisis mundiales y locales no son mas que fruto de la falta de confianza o dígase de otra manera en la falta de esperanza y si no pregúntenle a los griegos y españoles si viven un ambiente de confianza en los negocios.
  • GENERACIONES EXITOSAS, si en nuestras casas educamos en la esperanza a nuestros hijos tendrán un futuro asegurado por la actitud hacia la vida que les garantizará el éxito y no me refiero únicamente a terminar una carrera profesional ya que hay muchos ejemplos de buenos empresarios y trabajadores que no tienen una carrera y aun así han logrado el éxito en el trabajo que desarrollan.

Así pues también podemos detallar muchos ejemplos de frutos de la esperanza, pero lo más importante no es que leamos y nos demos cuenta, sino que pongamos en práctica el pensamiento y la actitud de la ESPERANZA que a todos nos traería muchísimos beneficios y nos haría mejorar como personas y como sociedad, no creo que pueda haber mejor legado para nuestros hijos que enseñarles este valor y que como resultado en el futuro tengamos una mejor sociedad, no olviden que lo que hagamos en nuestra familia será reflejo de la sociedad del futuro.

jueves, 21 de junio de 2012

El testimonio de mis abuelos.

El testimonio de mis abuelos



El ser humano como tal lo definen varias cosas; una de ellas es su propia naturaleza, el hecho de ser un ser racional y espiritual, para los cristianos, el ser humano es hijo de Dios a imagen y semejanza, esa imagen y semejanza se refleja en su inteligencia y su voluntad, el ser humano tiene voluntad, es libre, pero los hombres son mas grandes cuando haciendo uso de esa libertad que le da su voluntad construye con su vida un sendero que para los que lo rodean es irrenunciable seguirlo por la bondad y buenas obras que deja detrás de si.

Otro aspecto que define al ser humano son las circunstancias que le tocan vivir, hay quienes viven rodeados al menos a los ojos de los hombres de circunstancias positivas y de igual manera otros a la visión humana viven en condiciones negativas, pero a los ojos de Dios las cosas que vivimos son un simple camino que nos puede ayudar a que al final de nuestra vida regresemos a El, es decir, que regresemos a la casa del Padre ya que independientemente de las circunstancias todos estamos llamados a regresar a Él.

No hay dos seres humanos exactamente iguales, ni nunca los ha habido, ni nunca los habrá, aún ahora que la clonación se ve como una posibilidad no se podría ni con ello generar dos seres exactamente iguales porque hay otro aspecto que nos define y me refiero a nuestro carácter, nuestro temperamento, algunos somos divertidos, otros serios, algunos mas o menos sensibles y toda esa combinación de formas de ser nos hace seres únicos.

En una opinión creo que el aspecto que mejor puede definir a las personas es su propia familia, todos o al menos la mayoría de los seres humanos nos hemos desarrollado dentro de un núcleo familiar compuesto por una madre, un padre, unos hermanos, abuelos, tíos, etc. Este núcleo familiar nos enseña costumbres y valores que quedan marcados para siempre en los miembros más pequeños y aún en los mayores. Incluso cuando alguien realiza acciones en contra de los valores que recibió de pequeño siempre su conciencia le recordará que eso que hizo no era conforme a lo que recibió en su familia.

Si yo tratara de definir mi persona diría que me enseñaron muchas cosas sumamente positivas, incluso creo que privilegiadamente mas positivas que lo que reciben otras familias, no necesariamente las vivo, pues como todo ser humano soy de barro y en ocasiones actúo en contra de esos principios, pero siempre llevo grabado en mi memoria lo que me enseñaron.

Si quiero hablar de eso positivo que forma parte de mi persona, y que me obliga y empuja a hacer cosas buenas tengo que remitirme a la raíz más lejana que alcance mi memoria y en este caso me debo referir a mis Abuelos.

La familia Jiménez Gaona, de la cual soy nieto tuvo el privilegio de tener dos testimonios en las personas de mis abuelos, de esos TESTIMONIOS a los que me refería que son tan fuertes que resulta irresistible no seguirlos.

Hace algunos años se adelanto mi abuelo Higinio a la casa del Padre, para muchos de nuestra familia resulto injusto pues fue algo sorpresivo, pero esas impresiones son solo visiones humanas, pues a los ojos de Dios él ya había cumplido su misión en la vida, y lo que había hecho fue suficiente para dejar grabado en nuestros corazones una forma bondadosa, heroica, valiente, propositiva, fiel, cariñosa, y muchos adjetivos POSITIVOS mas de vivir la vida.

Ahora su esposa, mi abuela Transito termina su recorrido y regresa a Dios y seguramente también a re encontrase con mi abuelo.

No tengo un solo recuerdo de mi abuela que denosté su calidad de vida, a lo mas podría tomar en cuenta las veces cuando yo tenia 4 años que mi mama me llevaba con ella para que me inyectara cuando estaba enfermo, recuerdo que me tenían que inmovilizar entre varios de mis tíos y quien estuviera cerca para que yo me dejara poner la dolorosa inyección, pero mi abuela no daba marcha atrás a pesar de mis gritos y llanto.

Aunque este ejemplo es un tanto burdo a mi me refleja mucho de su personalidad, mi abuela era una mujer incansable, sumamente servicial, que afrontaba las dificultades con una fuerza que ya la quisieran muchos hombres, nunca se quejaba de nada, a no ser sus últimos años de vida donde su enfermedad ya la tenia muy menguada, pero aún en su sillita donde descansaba nos daba un testimonio sin hablar que al ella vivirlo nos decía “hijo, no hay dificultad que pueda doblegar al ser humano cuando se encuentra cerca de Dios”.

Ella rezaba el rosario diariamente, fue un hábito que se forjo con los años y aún recuerdo cuando nos “obligaba” a rezarlo, ahora comprendo que era de ahí de donde sacaba su fortaleza.

Mi abuelita “Tatito” era de palabras sencillas, pero increíblemente sus dichos estaban inmersos de sabiduría, yo no puedo olvidar cuando platicaba con mi mama, mis tías y otros familiares y siempre resaltaba la importancia de tener y hacer vida las buenas costumbres.

Ella sabia trabajar y trabaja duro, pero siempre la vi con una actitud alegre hacia al trabajo, corregía, porque se sabia la madre de todos nosotros y nunca renuncio a su labor educativa en nuestras vidas.

Ahora esta de moda la Eutanasia, la que llaman la forma “mas digna de morir” yo creo que esas son falacias de personas cobardes que no asumen la vida como lo que es, una escuela de crecimiento donde se aprende de todo, la vida se tiene que vivir intensamente en todas su etapas y para que nuestra vida sea un testimonio de grandeza verdadero debe aceptarse la voluntad de Dios hasta en sus últimas consecuencias, lo testimonió S.S. Juan Pablo II que no renuncio a su dignidad y responsabilidad pontificia hasta que el mismo Dios le dijo ya es suficiente, mi abuelita Tatito lo imito y creo que incluso ese momento final lo vivió con alegría, porque vivir como ella vivió en el fondo debe dar una gran tranquilidad de saber que podía llegar con Dios Nuestro Señor y decir “El deber esta cumplido”.

Creo que al ver cara a cara a Dios, Tatito, puede con confianza afirmar que dejo en la tierra un TESTIMONIO tan fuerte que ni sus hijos, ni sus nietos pueden hacer la vista gorda para no imitarlo.

No obstante y aunque sé que ella ya cumplió ante Dios, ahora nos toca a los miembros de nuestra familia responder a ese TESTIMONIO, debemos responder haciendo de nuestras familias, las mejores familias, si somos empleados, ser los mejores trabajadores, si somos empresarios ser los mas justos y mejores empresarios, si somos amigos, ser los mejores amigos, si hay que corregir, hacerlo de la mejor manera, si hay que ayudar hacerlo de la manera mas sincera y si todo esto lo hacemos o al menos lo intentamos, tengamos por seguro que ella y mi abuelo nos ayudarán pues si en vida ellos nos ayudaban con una mano pues la otra la tenían ocupada para no caer ellos mismos, ahora nos pueden ayudar con las dos pues ya deben estar gozando del Padre de todos, Dios nuestro Señor.

A los ojos de nuestra humanidad es difícil saber y reconocer que se marcho, pero creo que debemos estar muy contentos porque nos dejo una gran herencia y que no querrán ellos que eso que nos dejan podamos trasmitirlo a nuestros hijos.

Alegrémonos pues porque ella “CUMPLIO” y seguramente ahora y como siempre esta cerca de Dios pidiendo por nuestra familia para que nosotros también cumplamos.

¡Viva en nuestra vida mi abuelo Higinio!
¡Viva en nuestros corazones mi abuela Transito!

No les fallemos.

viernes, 27 de abril de 2012

ULTIMA ENTREGA -- LOS AMBIENTES CATÓLICOS JUVENILES EN TIEMPOS DE LA REVOLUCIÓN


  LOS AMBIENTES CATÓLICOS JUVENILES EN TIEMPOS DE LA REVOLUCIÓN

ULTIMA ENTREGA

1.      El legado que dejan estos testimonios.

Todos estos son ejemplos que aunque parecen aislados no lo son, hay muchos nombres que por cuestión de espacio no se pueden enlistar pero que son una prueba fiel de que en tiempos de la revolución y postrevolución los ambientes católicos juveniles tenían una fuerte espiritualidad, de otra manera no se hubieran dado los frutos de martirio expuestos, gracias a su sacrificio la Iglesia conquistó su “derecho de piso” y aunque no fue de inmediato porque Dios tiene sus propios tiempos, en una visión desde el presente, se puede observar claramente que Dios da la victoria aun cuando a los ojos de los hombres se observa una derrota.

Es verdad que la historia de México es trágica, pero de algo debemos ser conscientes los católicos actuales y de manera especial los jóvenes, la historia no se ha terminado de escribir, ahora que tenemos amenazas diferentes en su presentación tales como legalización del aborto, “matrimonios” homosexuales, etc. no debemos olvidar que detrás de todo está el maligno que mueve los hilos, pero también debemos a semejanza de los mártires actuar con prudencia sin disminuir un ápice nuestra determinación en la defensa de nuestra Fe, ya que si no lo hacemos así, en un futuro se seguirá hablando de los jóvenes valerosos que dieron su vida en defensa de la fe en tiempos de la Revolución Mexicana, pero que desafortunadamente no hubo quienes los secundaran en las generaciones siguientes.

Es pues tiempo de retomar nuestra identidad nacional y dar respuesta a la vocación que tenemos como mexicanos, “nunca tiempos pasados fueron mejores”, si creemos lo contrario estamos atentando contra la esperanza, preparemos y demos la lucha espiritual, porque lo mejor está por venir, hagámoslo no con las armas, pero sí con los medios actuales que tenemos que son muchos, pero que implican un testimonio casi descarado, y de esa manera responderemos fielmente a aquellos que nos heredaron su testimonio y haremos de esta patria la nación de la Madre protectora Santa María de Guadalupe, Así sea.

miércoles, 25 de abril de 2012

QUINTA ENTREGA -- LOS AMBIENTES CATÓLICOS JUVENILES EN TIEMPOS DE LA REVOLUCIÓN


 LOS AMBIENTES CATÓLICOS JUVENILES EN TIEMPOS DE LA REVOLUCIÓN

QUINTA ENTREGA

2.9.   La última prueba.

Después de terminado el conflicto armado de la revolución los ganadores pretendieron poner en práctica la constitución de 1917 con todo y sus leyes persecutorias, lo que tal vez no contemplaron fue la respuesta decidida de los católicos, muchos de ellos optaron por la lucha armada, mucho se ha discutido sobre la licitud de este tipo de respuesta no es objeto de este trabajo clarificar esta cuestión, pero sí es necesario resaltar la defensa que emprendió el pueblo mexicano de su fe, los que optaron por la respuesta armada la conceptualizaban como un movimiento en defensa más que de ataque al régimen y finalmente también hay aspectos positivos y negativos que habrá que juzgar rectamente, pero también hay otro sector de los católicos de la época que pensaban que la lucha civil podía ser más eficiente.

Hay un personaje que resalta de manera especial entre los que se inclinaban mas por la lucha civil, me refiero a Anacleto González Flores, nació el 13 de julio de 1888 en Tepatitlán, ciudad agrícola de la región de los Altos de Jalisco, en 1908 había ingresado al seminario de San Juan de los Lagos, lo abandonó en 1913 para estudiar leyes en Guadalajara, para lograr su objetivo de graduarse como licenciado sufrió muchas penurias económicas, no suspendió su ritmo de estudio ni su apostolado a pesar de los modestos empleos que tuvo que asumir para salir adelante, en su torno fue congregándose lo que más tarde sería el núcleo inicial de la ACJM en Guadalajara. Fue difusor entusiasta del partido Católico Nacional desde 1911 y del demócrata en 1918, pronto se constituyó como uno de los católicos más activos en el campo cívico con la fundación de círculos obreros, cooperativas y círculos de estudio.

En 1918 el Gobierno del Estado de Jalisco pretendió poner en práctica el artículo 130 constitucional aplicando reglamentaciones como la limitación del número de sacerdotes, ante esto y junto con la ACJM emprendió un movimiento de resistencia pacífica que se extendió por todo el estado, la Arquidiócesis de Guadalajara suspendió el culto en los templos y después de algunos meses el Gobierno tuvo que derogar el Decreto de 1913 y sus reglamentos.

Este mismo modelo de defensa se tomó cuando se implementó el boicot a nivel nacional en 1926 cuando leyes similares se implementaron nacionalmente, Anacleto prefería la resistencia civil, pero finalmente se dio cuenta que se habían agotado todas las opciones pacíficas y el gobierno no reculaba y después de estar seguro que el episcopado no condenaba la lucha, acepto el cargo de Delegado Regional de la Liga, y por lo tanto se convirtió en el brazo de apoyo de la insurrección católica en defensa de la libertad religiosa, fue capturado y fusilado el 1 de abril de 1927[1].

Mucho se puede hablar de Anacleto González Flores, pero por muchas palabras que escriba buscando que se reconozca su testimonio creo que la mejor prueba de su calidad de vida fue su propia beatificación el 20 de noviembre de 2005.

Anacleto fue un líder juvenil, desde que estudiaba leyes se destacó por su amor a la causa católica contagiando a otros jóvenes del mismo ideal, fue austero y sobrio, entusiasta motivador y de jefatura fácil, no se le complicaba dirigir, siempre quiso un desenlace pacífico del conflicto pero por obediencia y sentido común tuvo que asumir el papel de autoridad moral del movimiento armado. Fiel y cercano a su prelado Monseñor Orozco y Jiménez, quien se apoyaba en la organización de actividades de la defensa pacifica, poseedor de una capacidad mental destacada y además tenía una sed por leer sobre todo libros de literatura e historia, supo ser fiel hasta la muerte de martirio, aun cuando le cortaron las plantas de los pies nunca renegó de Cristo, un testigo habla lo siguiente de Anacleto en el momento que ya lo tenían preso: “El general Ferreira le pedía que le dijera dónde estaba el arzobispo Orozco y Jiménez, a lo que contestó Anacleto que no sabía y que si lo supiera no se lo diría. Le cortaron la lengua, le desollaron y le hicieron caminar sobre la arena candente y lo fusilaron. Fusilaron primero a los hermanos Vargas González y a Luis Padilla. Anacleto pidió que lo fusilaran al final. Lo mataron por odio a la iglesia. Murió proclamando ‘¡Viva Cristo Rey!’. Toda la gente decía, al darse cuenta de su muerte, que era un santo. La gente lo tenía como mártir[2].

Pidió ser fusilado al final para poder ejercer su autoridad moral hasta en sus últimos instantes de vida pues cuando sus compañeros de martirio estaban cercanos a la muerte los exhortaba a permanecer fieles y los consolaba diciéndoles que era sólo un paso para el gozo eterno.

Anacleto González Flores fue un laico cristiano convencido de su fe, destacó su amor y respeto a los obispos y en especial a su arzobispo don Francisco Orozco y Jiménez con quien siempre tuvo una estrecha relación.

2.10.   Otro paladín.

Pero no fue el único paladín de esta gesta heroica, estaban sus compañeros de martirio Luis Padilla y los hermanos Jorge y Florentino Vargas González, quienes lo acompañaron continuamente en su cruzada personal, pero hay otro nombre destacado y además íntimo compañero de Anacleto, Miguel Loza Gómez, mejor conocido como Miguel Gómez Loza quien tenía un temperamento más impulsivo, pero con las mismas convicciones que Anacleto, tanto que murió mártir en circunstancias que parecen indicar que tal vez no midió el riesgo que implicaba una misión que tenía encomendada y fue capturado por casualidad.

Miguel también procedía de una familia humilde, huérfano de padre lo cual le implicó muchas dificultades en su infancia y juventud, hombre decidido, recio, fuerte, no se achicaba fácilmente, nos encontramos ante un hombre de carácter sanguíneo e impulsivo, su vida está llena de anécdotas que dan cuenta de esta personalidad, se pueden contar no menos de 59 detenciones a causa de la defensa de la fe a lo largo de su vida, precisamente la decisión arriesgada de cumplir con su última misión fue la que le llevó al martirio, pero esto no supone que él no era consciente del riesgo que corría, sin embargo también era consciente de la importancia que tenía el cumplir con su misión, si Anacleto era el alma del movimiento de la resistencia católica pasiva, Miguel era el fiel ejecutor, tenía una clara vocación política. En julio de 1921 contendió como candidato independiente por el gobierno de Jalisco, su contrincante era José Guadalupe Zuno, personaje radicalmente anticatólico y que se distinguía en aquellos años por su participación en la lucha contra la Iglesia en Jalisco, le arrebató la victoria a Gómez Loza con las trampas de siempre, pero esta contienda le ganó el mote de “el gobernador”.

Cuando finalmente se desató el conflicto armado Miguel nunca se batió al frente, asumió un papel de cooperador de la causa en el orden moral, finalmente también murió mártir cuando lo descubrieron en la misión de entregar cierta documentación a un jefe cristero, él y sus compañeros corrieron en todas direcciones al único que capturaron fue a Miguel, lo amarraron del cuello y lo arrastraron a caballo, lo creyeron muerto pero lo remataron con un tiro por la espalda.

La muerte de Miguel Gómez Loza parecía haber sido un golpe rotundo a la organización cristera; sin embargo el pueblo católico lo interpretó como un triunfo manifestando con valentía su dolor y su esperanza. Y como sucedió con otros personajes de la historia de la persecución mexicana de aquellos años la gente lo consideró mártir desde el primer momento[3], hombre de una sola pieza beatificado en la misma fecha que Anacleto González Flores, juntos en la batalla y juntos en la gloria.

Hay muchos otros nombres y figuras que deben ser tomadas como ejemplos, es más, lo que escribo son sólo pinceladas de las personalidades de estos personajes, lo escrito debe ser una invitación para profundizar en su estudio, y hay un caso cercano para los michoacanos.

2.11.   Aun los más jóvenes dieron testimonio.

Durante aquellos años de odio perseguidor fueron martirizados por su fe católicos de toda edad, estado de vida y condición, entre ellos encontramos a numerosos jóvenes, adolescentes e incluso niños. Hay uno que tiene características especiales, se trata de un muchacho, todavía adolescente. Una versión clara de la figura de David frente al poderoso y armado hasta los dientes Goliat. Había nacido el 28 de marzo de 1913 en Sahuayo, Michoacán, será martirizado en la noche del 10 de febrero de 1928, en el mismo Sahuayo, le faltaban 40 días  para cumplir sus 15 años. También él como el resto de los mártires fue asesinado por las autoridades del estado sin juicio alguno, tras torturas indecibles que el joven soportó con una fuerza paragonable a la de los mártires de la Iglesia primitiva. Su ejecución fue bárbara y hecha alevosamente en la noche, en una población que se estaba distinguiendo en aquellos años por su fidelidad a la fe católica y por su compromiso también en la causa de la cristiada que luchaba por el derecho a la libertad religiosa, el nombre del mártir: José Sánchez del Rio.

Continuará.....


[1] Sangre y corazón de un pueblo, pag. 1138-1139 Tomo II, Fidel González Fernández, Arquidiócesis de Guadalajara.
[2] Summ., Proc. A, Test. XIII, 38, 97. El testigo, José de Jesús Ramírez Zamudio era un hombre casado y ya anciano cuando dio su declaración; había conocido bien a Anacleto y recogió muchas noticias de su muerte.
[3] Sangre y corazón de un pueblo, pag. 1410-1411 Tomo II, Fidel González Fernández, Arquidiócesis de Guadalajara.

martes, 24 de abril de 2012

CUARTA ENTREGA -- LOS AMBIENTES CATÓLICOS JUVENILES EN TIEMPOS DE LA REVOLUCIÓN


 LOS AMBIENTES CATÓLICOS JUVENILES EN TIEMPOS DE LA REVOLUCIÓN

CUARTA ENTREGA

2.6.   Primera prueba: la independencia.

Si esto lo entendemos bien todo el movimiento de la independencia se puede comprender de manera muy simple, Cuando Fernando VII estaba preso por Napoleón, el cura Miguel Hidalgo se levanta al grito de “Viva la Virgen de Guadalupe, Viva Fernando VII y muera el mal gobierno”, tres elementos: el religioso en primer lugar, otro elemento era Fernando VII que se pensaba se le podía acoger como Rey de La Nueva España pues representaba la idea de perdurar con la política tradicional española, y el tercero era que ya a esas alturas la influencia francesa en la Nueva España era muy grande y no tenía contenta a la sociedad, aunque hay que decir que la idea de levantarse en armas de Hidalgo no era compartida por todos, finalmente por eso fracasó el movimiento armado, aún Morelos en los Sentimientos de la Nación menciona como parte de la identidad mexicana a la Iglesia Católica como única religión, pero unos años después en 1821 se da el hecho que demuestra el carácter católico de la sociedad cuando el 28 de septiembre se firma el acta de independencia del Imperio Mexicano, un día después de la entrada del ejercito trigarante o de las tres garantías en donde por primera vez se usan los tres colores de nuestra enseña nacional y las cuales eran: “la unidad religiosa teniendo al catolicismo como única religión, La independencia completa respecto de España con una monarquía constitucional como gobierno, ofreciéndose la Corona a Fernando VII, o en su defecto a otro miembro de su familia y la unión de todos sus habitantes sin distinción de razas”.[1]

RELIGION, UNIÓN E INDEPENDENCIA, blanco, rojo y verde respectivamente, es una de las pocas veces en que la gran mayoría de los habitantes de México están unidos en un mismo objetivo.

2.7.   Segunda prueba: la revolución.

Sin embargo de ser un final feliz la historia se convirtió en una sucesión de hechos trágicos ya que el siglo XIX en México se caracterizó por innumerables revueltas, arrebatingas por el poder, invasiones extranjeras, persecución a la Iglesia, todo esto desorientó al país y con ello a los mismos católicos, pero como muchas veces en la historia, Dios por medio de la Divina Providencia interviene a favor de la promoción de la Iglesia, el 15 de mayo de 1891 el papa León XIII escribe la primera encíclica social, la Rerum Novarum, en ella da respuesta a las convulsiones que el mundo estaba viviendo a causa de la revolución industrial, el avance del capitalismo y el comunismo.

Pero no fue tan sencillo como está escrito en el párrafo anterior, en realidad se dieron circunstancias que favorecieron que la Iglesia gozara de cierta libertad para renovarse en México. Tan pronto como el papa León XIII asumió el papado, realizó una labor diplomática de conciliación, envió cartas a todos los monarcas y jefes de estado invitándolos a estrechar lazos entre la Santa Sede y las respectivas naciones, esta acción respondía a la herencia que recibió de su antecesor el papa Pío IX (1846-1878), después de la perdida de los Estados Pontificios, a lo largo del pontificado de León XIII las relaciones Iglesia-Estado mejoran notoriamente en lo general promoviendo un ambiente de distención del cual México no estuvo exento.

Por otro lado el general Porfirio Díaz quiere hacer algo similar pues pretende borrar en lo posible la imagen que México había acumulado durante tantas décadas de conflictos y revoluciones, y procurar mostrar un gobierno con rostro civilizado y moderno. Para lograr esto, entre muchas cosas debía mejorar sus relaciones con la Iglesia y esto se pudo alcanzar gracias a las relaciones que tenía Don Porfirio con las altas jerarquías de la Iglesia. La misión diplomática de monseñor Nicolas Averardi (1896-1900) y la mesura que el visitador pontificio exige a los periodistas católicos son algunos de los factores que generan una atmósfera propicia para la conciliación de interés dando como resultado que la Iglesia en México tuviera oportunidad de reorganizarse y renovarse[2].

También al interior de la Iglesia en México se dieron varias circunstancias que favorecieron una renovación, entre ellas se puede mencionar que el Concilio Vaticano I dio una renovada seguridad doctrinal a toda la Iglesia; los gestos renovadores de León XIII y su capacidad diplomática fueron interpretados por el Episcopado Mexicano como una invitación a suavizar las posturas polémicas; el acento social del Magisterio pontificio, acentuado con la encíclica Rerum Novarum (1891) impulsaba el avance de las organizaciones católicas y estimulaba la atención en el campo social y político; el fallecimiento del arzobispo de México, Pelagio Antonio Labastida, en 1891, protagonista de los difíciles años del imperio, de la restauración republicana y de las leyes de reforma y la toma de posesión de su sucesor, Próspero María Alarcón; y el elemento que puede ser el más importante: la constatación del atraso del catolicismo mexicano en lo que se refiere a pastoral social y a la organización de las fuerzas del laicado, todo esto impulsó la urgencia de hacer presente el mensaje cristiano en la sociedad de la época para regenerarla.

Un ejemplo que prueba la apertura que estaba teniendo el gobierno fue la celebración en México del Concilio Plenario de América Latina del 28 de mayo al 9 de julio de 1899, el Visitador Averardi menciona en una carta a Eulogio Gillow, arzobispo de Antequera que el mismo gobierno ve con buenos ojos la celebración del evento en México[3].

A esto se suman los Congresos Católicos Nacionales realizado el primero en la ciudad de Puebla en 1903, y el segundo Congreso Católico Nacional y primero Mariano se celebró en Morelia en 1904. En Puebla el tema principal fue la cuestión social y en Morelia predominó el tema Mariano, pero no por esto se dejó de lado el tema social, de hecho fue la primera vez que se trató el tema indígena[4].

Todos estos antecedentes muestran una Iglesia preocupada y ocupada por una sincera renovación, además deja ver el compromiso que ésta asumía de iluminar con la doctrina la cuestión social, de esta manera se generaron muchas inquietudes en la sociedad y en especial en los círculos obreros los cuales estaban preocupados por su cuestión laboral, se puede decir que lo que la Iglesia hizo en México durante los años previos a la revolución generó un ambiente que propició en buena medida la idea de una renovación política que se tradujera en condiciones laborales justas, desafortunadamente el desenlace fue de nueva cuenta trágico ya que la inquietud social degeneró en el movimiento armado revolucionario que dejó como saldo un millón de muertes, entre ellos los mártires de la guerra Cristera.

2.8.   Análisis: ¿en qué posición quedo la Iglesia durante la revolución?

Lo que sucedió a la Iglesia Católica como lo comenté al inicio de este trabajo se puede ver de dos maneras, si analizamos los hechos sin tomar en cuenta la intervención de Dios podemos afirmar que la Iglesia tuvo “mala fortuna” ya que cuando Victoriano Huerta ocupó la Presidencia, existió cierto acercamiento entre él y algunos obispos con intenciones diferentes. Primero el presidente consideró que el apoyo de la Iglesia podía representarle un respaldo y los obispos pensaron que de esa manera podían asegurar una continuidad de la paz porfiriana que le asegurara a la Iglesia continuar con el desarrollo que había tenido durante la paz porfiriana. No se pretende juzgar a Victoriano Huerta como un personaje positivo o negativo para la historia, solo que en la visión que estamos analizando resultó que sus enemigos políticos le ganaron la partida y consideraron a la Iglesia como parte de la maldad que Victoriano Huerta representaba para ellos, de tal manera que esto les dio los argumentos necesarios para justificar las leyes anticlericales que se manifestaron en la constitución de 1917 y que desencadenaron en la persecución religiosa sucedida en México de 1926 a 1929.

Pero esa visión se queda corta para los creyentes, ya que en una visión trascendente se debe asumir que Dios permite males para sacar bienes mayores y si bien por los movimientos políticos de la época se puede decir que la Iglesia fue lastimada; finalmente resultó fortalecida por el testimonio de congruencia y heroísmo que mostraron muchos mexicanos y de manera más particular los jóvenes católicos, en especial los mártires que dio la persecución, la identidad de una nación no se puede cambiar por decreto y durante la mayoría del siglo XIX los principales portadores de esa identidad eran los católicos y estos, por razones ya expuestas anteriormente habían permanecido confundidos y hasta cierto punto aletargados, pero cuando existieron las condiciones propicias, los católicos resurgieron con un gran ímpetu y si ese letargo pareció de alguna manera que la esencia del catolicismo estaba perdiéndose en la sociedad resultó que no fue así, no se pueden dar mártires ni en la cantidad en que se dieron si el mensaje cristiano no está suficientemente consolidado en la sociedad, a los jóvenes se les reconoce como los principales actores de las transformaciones sociales, pero en la historia pocas veces se habla en particular de ellos como promotores de los cambios sociales, en México el testimonio que dio por ejemplo la ACJM (Acción Católica de la Juventud Mexicana) da cuenta de cómo fueron capaces de organizarse de manera sumamente eficiente en las labores de la defensa de los derechos de la Iglesia y colaborando en la solución de gravísimo problema social, bajo la inspiración y animación del padre Bernardo Bergoend (1871-1943).

Continuará....

[1] Los mitos del bicentenario, pag. 102, Nemesio Rodríguez Lois, Ed. Minos.
[2] EL AGUIJON DE ESPÍRITU, Historia contemporánea de la Iglesia en México (1892-1992), pag. 45-47 José Miguel Romero de Solis Ed. Instituto Mexicano de Doctrina Social Cristiana (IMDOSOC).
[3] Averadi a Eulogio Gillow (27 de febrero de 1898), en: VAM-ASV, caja 13 pos. 151: Sinodi provinciali e diocesani. Sinodo nazionale. Concilio Plenario, f 267 vta. “Como bien sabe V.S.I, yo en una relación que hice a la Santa Sede, expuse la conveniencia que sería celebrar en esta República dicho concilio plenario; idea que mucho agrado al Excmo. Sr. Presidente (según me lo indico alguna vez que le hable de este asunto), y que reportaría, así en lo político como en lo religioso, grandes bienes a la Iglesia Mexicana, Por consiguiente, el parecer de V.S.I. y el de los otros Ilmos. Sres. Obispos vendría a confirmar lo ya expuesto por mí a la Santa Sede.”
[4] Memoria del Segundo Congreso Católico Mariano, Morelia, Talleres tipográficos de Agustín Martínez Mier, 1905.

lunes, 23 de abril de 2012

LOS AMBIENTES CATÓLICOS JUVENILES EN TIEMPOS DE LA REVOLUCIÓN -- TERCERA ENTREGA


 LOS AMBIENTES CATÓLICOS JUVENILES EN TIEMPOS DE LA REVOLUCIÓN

TERCERA ENTREGA

2.3.   Un milagro cambia la inercia.

La conquista espiritual no se dio por decreto, ni tampoco sucedió de un día a otro. Se hicieron muchos esfuerzos en los primeros años, pero los resultados si no eran pobres en sí porque una sola alma conversa vale cualquier campaña; se puede decir que los resultados fueron pequeños en proporción con el total de la gente que se debía evangelizar, pero considero de manera personal que Dios en su infinita misericordia y bondad no puede negarle nada a los hombres que sinceramente se entregan con todo su esfuerzo y capacidad a la labor misionera tal como fue el caso de los primeros evangelizadores, de tal manera que sucedió el milagro que cambió la inercia: la aparición de la Virgen de Guadalupe al indio Juan Diego que ahora reconocemos como Santo, pero lo más resaltable de la aparición fue la manera como lo hizo, la Santísima Virgen se dirigió de manera directa con la nación mexicana por medio de San Juan Diego. Se comunicó con un lenguaje que los nativos podían entender claramente, el ayate en sí mismo es un código prehispánico que ante la fatalidad de su cultura que se manifestaba con la diaria muerte y nacimiento del sol se presentaba como un mensaje de esperanza irresistible para la mayoría de los nativos, no es lo mismo matar a los hijos de estas tierras para que los dioses vivan, que Dios entrega su hijo a la muerte para que los hombres vivan, y para los españoles no podía ser de otra manera al observar a la Santísima Virgen María con los rasgos mestizos, haciéndoles ver la responsabilidad que tenían en sus manos.

2.4.   Hombres locos por la evangelización.

Otro hecho que impulsó la conquista espiritual fue las bendiciones que Dios nos concedió al permitir que vinieran a encabezar la evangelización hombres tan santos y llenos del espíritu evangelizador, empezando por el primer Obispo de México Fray Juan de Zumárraga, a quien en su momento no le bastó la gran tarea de evangelizar las gentes de aquí, sino que llegó a solicitar permiso para ir a evangelizar a la China[1] la cual tal como ahora es una de las regiones del mundo que más necesitan del mensaje evangelizador, finalmente no se le concedió el permiso, pero ésta es una muestra del fuego que ardía en su alma que era fruto de su deseo de dar una respuesta positiva al llamado que Cristo nos hace a todos los cristianos de evangelizar a todo el mundo.

Otro ejemplo fue el testimonio del primer Obispo de Michoacán Don Vasco de Quiroga quien desde antes de tener la investidura episcopal ya realizaba una labor misionera fundando sus pueblos hospital en Santa Fe México y Santa Fe de la Laguna en Michoacán, en los hechos, él no escatimó su amor hacia los indígenas pues como oidor de la Segunda Audiencia, actuaba con justicia y defendía a los nativos. En esos tiempos la corona autorizó reprimir a los nativos en los casos en que emprendieran la guerra en contra de los españoles y después de ser sofocada la rebelión, los españoles tenían el derecho de tomar como servidores a los belicosos, Vasco de Quiroga afirmaba sin temor a equivocarse que los nativos eran sumamente dóciles, aún los chichimecas que tenían fama de conflictivos y que, en su caso, cuando sucedían refriegas, era porque algunos de los españoles con ambiciones desmedidas atentaban contra algunos de los derechos de los nativos y éstos en consecuencia se defendían. Con esto algunos españoles alegaban que tenían derecho al dominio y aseguramiento de los territorios de dichos indígenas[2].

Estos dos obispos son ejemplo de los muchos testimonios que dieron los evangelizadores, pero no solo el ámbito eclesial hizo su aporte a la evangelización, los monarcas y las autoridades que de ellos se desprendían, y en general la sociedad a la que representaban era uno de los últimos reductos de la época previa al renacimiento. Se puede decir que la hazaña evangelizadora de la Nueva España es uno de los últimos esfuerzos por construir la “Ciudad de Dios de San Agustín”[3], los evangelizadores venían con el espíritu de construir una sociedad cercana a la vivida por los primeros cristianos como la cita dicta “La multitud de los creyentes tenía un solo corazón y una sola alma. Nadie consideraba sus bienes como propios, sino que todo lo tenían en común… No había entre ellos ningún necesitado…“ (Hch. 4,32-34) como ejemplo se puede analizar las costumbres que se enseñaron a los nativos en los mismos Pueblos Hospital de Vasco de Quiroga que han perdurado tradiciones hasta la actualidad.

Si hay una obra literaria que refleje el pensamiento de la sociedad española de la época es El Quijote, de Don Miguel de Cervantes Saavedra, en donde, con gran ingenio, manifiesta que aunque el mundo nos tache de locos siempre hay que hacer lo correcto, parece ser que los evangelizadores eran como Don Quijote; los únicos cuerdos en un mundo de locos, pero que gracias a esa locura originada por su amor lograron cohesionar esta nación llamada México, unida en una sola lengua, una sola religión y costumbres muy similares en todas las regiones.

2.5.   La nación mexicana se pone a prueba.

Hasta aquí se dan elementos para comprobar lo enraizada que está la fe católica en los mexicanos y se puede deducir que fruto de estos antecedentes es la solidez de la misma fe de la nación, no obstante hay ejemplos en la historia antes de la época revolucionaria que demuestran que la fe de los mexicanos no era solo superficial y de aquí en adelante trataré de demostrarlo citando los ejemplos pertinentes.

Ahora está de moda afirmar que debemos celebrar por “200 años de ser orgullosamente mexicanos”, pero no es así de simple, considero que hay dos elementos que definen lo que llamamos Nación, el primero de ellos es el punto de inicio en el que todos los individuos pueden coincidir que se inició la nación; para el caso práctico asumo que el primer origen de nuestra nación lo constituye la aparición de la Virgen de Guadalupe en el cerro del Tepeyac. La Virgen María tal como se manifiesta, refleja una nueva realidad ya no indígena, ni española, sino una mezcla; aunque también deduzco que para la sociedad de entonces este mensaje no reflejaba el nacimiento de una nueva nación tan claramente, como mencioné anteriormente, representaba más bien un mensaje de esperanza. El otro elemento que asevero define una nueva nación es que los miembros de la misma tengan conciencia de sí mismos como una nación diferente y hay un momento en la historia de México en donde se dan los primeros pasos hacia esta conciencia nacional, me refiero a la expulsión de los Jesuitas. Eran tiempos difíciles, en España las autoridades estaban siendo convulsionadas por ideas liberales, los ideales que originalmente tenían los Reyes Católicos Isabel y Fernando se estaban olvidando por varias causas, en principio la casa de Habsburgo había dejado de reinar en España dando lugar a la casa de Borbón en el año 1700, la nueva casa reinante cambiaría diametralmente las pautas de comportamiento de la Corona Española.

Era otra la dinámica de los cambios en esos tiempos, aunque en España a partir del 1700 las modificaciones se hicieron evidentes de manera más rápida, en La Nueva España tardaron en llegar, aún en la primera parte del siglo XVIII se vivía un gran desarrollo en todos los órdenes: económicos, sociales, culturales[4] y religiosos, fue hasta el año de 1767 cuando por decreto del rey Carlos III de España se expulsó a los miembros de la compañía de Jesús de los territorios del imperio español, ¿por qué este hecho fue tan determinante?, ya lo apunta el historiador Carlos Pereira al afirmar que los jesuitas son los principales formadores de las clases dirigentes de la época[5], resultaba que dada la nueva dinámica de la casa reinante el clero representaba una dificultad para los fines que se deseaban que era que La Nueva España fuera menos un virreinato para convertirlo más a una colonia tal como las demás naciones europeas por lo general administraban sus territorios conquistados. En ese tiempo el clero secular para esos fines era más conveniente para alcanzar la meta expuesta, pues era más dócil y tenía una dependencia más marcada del estado, a diferencia del clero regular que son más autónomos y por esa característica se convertían en una dificultad.

Se expulsaron 678 jesuitas el 25 de junio de 1767, fiesta del Sagrado Corazón de Jesús, precisamente la principal devoción de dicha orden religiosa, lo que causó un gran repudio social, es complicado no ver en las acciones la influencia de los promotores liberales de la época, incluso hay un hecho significativo que insulta de manera grave a los habitantes de la Nueva España, el hecho fue que el virrey Marqués de Croix afirma que los súbditos nacieron para “callar y obedecer y no para discutir ni opinar en los graves asuntos del gobierno”[6], en ese tiempo la influencia de Francia en España era muy grande y con ellos aparte de las pelucas se imitaban las ideas, de tal manera que la adhesión de los habitantes de la Nueva España a la Madre Patria se empezó a minar porque se daban cuenta que los ideales de antaño ya no eran los que pregonaba la nueva casa reinante, pero parece que no se dieron cuenta de algo que  a los ojos actuales considero que fue una de las principales causas de la independencia y también una forma de obrar del pueblo mexicano que se repitió en la época revolucionaria en los ambientes católicos: el pueblo en esa época había conservado algo que sus dos raíces tenían en común, y era su profunda religiosidad y cuando sintió que estaban siendo atacados los principales promotores de los ideales con los que se identificaba la gente, se dio una ruptura y esto generó el segundo elemento que considero se debe dar para que un pueblo se sepa portador de una nueva nación, ya que el vínculo con España se debilitó y empezó a crecer la idea de que independientemente podrían seguir con sus ideales que tan entrañablemente tenían cultivados en su corazón.

Continuará......


[1] Vasco de Quiroga, Laico Misionero, pag. 189-190, Juan Robles Diosdado, Universidad Vasco de Quiroga, ediciones Papiro Omega.
[2] Vasco de Quiroga, Laico Misionero, pag. 131-132, Juan Robles Diosdado, Universidad Vasco de Quiroga, ediciones Papiro Omega.
[3] HISTORIA DE LOS CRISTIANOS EN AMÉRICA LATINA, pag. 24, Jean Meyer, Ed. Jus.
[4] Francis Clement Kelley, en su libro “México, el país de los altares ensangrentados” cita lo siguiente en la página 16: “Estaba México tan lleno de escuelas y colegios mayores antes de las confiscaciones –escuelas y colegios para niños y niñas, de labores manuales, de arte y oficios de todas clases- que bien se justifica esta declaración: Hasta ese día, jamás hubo sobre la faz de la tierra país alguno que en tiempo tan corto hubiese realizado tanto a favor de la educación.”
[5] Historia del pueblo de México, pag. 154.
[6] Los mitos del bicentenario, pag. 42, Nemesio Rodríguez Lois, Ed. Minos.

domingo, 22 de abril de 2012

LOS AMBIENTES CATÓLICOS JUVENILES EN TIEMPOS DE LA REVOLUCIÓN -- SEGUNDA ENTREGA


LOS AMBIENTES CATÓLICOS JUVENILES EN TIEMPOS DE LA REVOLUCIÓN

UNA IGLESIA RENOVADA, VIVA Y COMPROMETIDA CON SU MISIÓN EN LOS ANTECEDENTES, DESARROLLO Y CULMEN DEL MOVIMIENTO REVOLUCIONARIO EN MÉXICO.

SEGUNDA ENTREGA



2.      México de la mano de Dios.

La familia ahora tan atacada ha sido el seno que Dios ha escogido para transmitir de manera natural los valores, en México ese es el lugar donde se tramite especialmente la doctrina Católica hecha vida, por definición la familia es el primer núcleo de la sociedad, de la calidad de las familias se desprende la calidad de las sociedades, de la calidad de las familias se deriva la calidad de los jóvenes, sería absurdo pensar que todas las familias mexicanas de la época revolucionaria vivían una cultura de valores y principios cristianos, si esto hubiera sido cierto la misma revolución no hubiera sucedido, pero tan absurdo es esto como pensar que no existía en el México de esa época un gran sector de la sociedad conformado por familias sinceramente cristianas católicas y que en algunos casos su grado de virtud llegó al heroísmo en la defensa de su Fe, pero como las cosas no se dan por generación espontánea, hay que encontrar las causas u orígenes de esa sociedad en la que prácticamente el total de la población era católica por definición de bautismo y profesión de la fe, pero con marcadas diferencias en la calidad de la evangelización y vivencia de la misma fe y las razones y raíces del por qué se puede afirmar que las familias y los jóvenes católicos más por su vivencia de la fe que por su autodefinición como tales, tienen una participación determinante en el movimiento revolucionario.

2.1.   Sustento histórico de nuestra nacionalidad.

México, tal como ahora lo conocemos, es fruto de la mezcla por un lado de España y por el otro de los pueblos que habitaban los territorios que ahora demarcan el estado mexicano; aunque hay marcadas diferencias entre estos dos orígenes, ambos tienen algo en común; su profunda religiosidad, por un lado España que por las circunstancias políticas de la Europa de la época previa al descubrimiento de estas tierras se erigía como una nación fiel al Papa ante el avance del protestantismo en el continente, además que en esa época España estaba terminando con más de 700 años de invasión de los Moros en la Península Ibérica, siete siglos en que luchó por su propia libertad y básicamente por la defensa de su Fe, esta es la principal razón del por qué la conquista espiritual de América se realizó con tanto afán, en el momento que se dieron cuenta de la magnitud del descubrimiento se percataron de la misión evangelizadora que Dios les estaba encomendando, aunque también se debe precisar que no todos los españoles tenían esta concepción, pero las personas que tomaban las decisiones más trascendentes en ese tiempo sí tenían clara esta mentalidad.

Por el otro lado, los pueblos que habitaban estas tierras, como ya lo mencioné, tenían una profunda religiosidad, y esta era vivida al grado de ser capaces de sacrificar seres humanos a los dioses a los que les rendían culto, tenían avances significativos en el área de la astronomía y el calendario solar, además eran pueblos acostumbrados a la belicosidad ya que es una realidad que aunque en lo general la cultura de estos pueblos era similar, tenían divergencias que complicaban su proceso de civilización, por ejemplo, la gran cantidad de lenguas que casi era tan variada como la cantidad de pueblos o agrupaciones tales como los Mexicas, Purépechas, Tlaxcaltecas, etc., se puede afirmar que su nivel de civilización sin afán de disminuir sus logros, en algunos aspectos era cercano a la edad de piedra, ya que no conocían la rueda y en el traslado de mercancías no se usaban bestias sino que lo hacían a lomo, como menciono no se puede generalizar ya que cada pueblo tenía circunstancias y características diferentes, No se puede omitir comentar que en algunos casos había vestigios de valores y civilización muy avanzados, uno de los principales exponentes, si no es que el mayor de ellos fue Netzahualcóyotl quien gobernó Texcoco con valor y sabiduría. Asimismo, ganó reputación de sabio y obtuvo una justa fama como poeta. Su amplia formación intelectual se traducía en una elevada sensibilidad estética y un gran amor por la naturaleza, que quedaron reflejados no sólo en la arquitectura de la ciudad, sino también en sus manifestaciones poéticas y filosóficas. Netzahualcóyotl llegó a construir un jardín botánico adornado con hermosas pozas de agua y acueductos en Tetzcotzingo, donde eran habituales las reuniones de poetas e intelectuales. Algunos historiadores han manifestado que aun cuando los acolhuas profesaban el politeísmo, él comenzó a desarrollar la idea de un dios único, al cual llama Tloquenahuaque.

2.2.   Dios interviene con su mano providente.

Así pues, con estos contrastes y circunstancias se puede describir brevemente la situación de ambas partes en el momento previo al encuentro de estos dos mundos y el 2 de enero de 1492 se inicia una serie de hechos de gran trascendencia con la conquista de Granada por parte de los Reyes Católicos obligando a Boabdil, el último rey musulmán, a abandonar la península; en ese mismo año el 3 de agosto, Cristóbal Colón zarpa con destino a lo desconocido siguiendo su intuición de llegar a la India, después el 11 de agosto el cardenal español Rodrigo de Borja, al fallecer el papa Inocencio VIII, es elegido papa tomando el nombre de Alejandro VI y finalmente el 12 de octubre Cristóbal Colón descubre “las Indias”, este año de 1492 parece a los ojos del mundo el año de la fortuna de España pues lo que sucedió en él le permitió en un tiempo más tarde ser “un imperio en donde nunca se oculta el sol” por su tamaño y poder, pero a los ojos de la Fe debe significar un hito de esos en los que Dios escribe en la historia del hombre manifestando claramente su providencia y voluntad, puesto que todo se conjuga de tal manera para que en las tierras de América llegue la doctrina cristiana por medio de un país católico tal como sucedió y que eso permitiera que México y los países centro y sudamericanos fueran ahora en su mayoría católicos.

Continuará......